Testimonios

Mi experiencia como voluntaria en el Hogar Las Creches ha sido una de las más enriquecedoras que me ha tocado vivir. El trabajo directo con nuestras niñas, me ha permitido “palpar” cambios maravillosos que sólo el amor y la dedicación pueden lograr.

He aprendido mucho durante estos años, del contacto con mis niñitas que ha sido un dar y un recibir mutuo, del grupo humano que trabaja en Las Creches que me ha enseñado que con creatividad, esfuerzo y amor todo se puede.

En fin, agradezco a Dios el haberme brindado esta gran oportunidad de crecimiento personal.

Ximena Guzmán

Mi paso por esta casa llamada Hogar de Niñas “Las Creches”, fue una experiencia muy positiva para mí, aquí crecí, un lugar con una naturaleza maravillosa, cuando llegué me gustó altiro; las piezas, el cerro y la vista de Santiago, sentí el cariño de las tías al recibirme.

Poco a poco fui formándome como una persona íntegra, con valores y espiritualmente también, recibí cariño de mucha gente interna y externa del Hogar, personas que dejaron su huella en mí, voluntarios de colegios, madrinas que me sacaban los fines de semana a su casa, las tías que cada mañana me levantaban para ir a la Escuela, Navidades con muchos pero muchos juguetes, años nuevos y días del niño… Uffffff, recuerdos de vienen a mi memoria y forman una sonrisa melancólica en mi.

Gracias a esta noble Institución, pude estudiar hasta cuarto medio, recibiendo todas las herramientas para ser la mejor alumna y recibir una Beca Presidencial, la que aprovechÈ, no tuve estudios superiores, porque preferí tener una casa, quizás siempre quise eso; mi propio Hogar, un lugar para mí. Muchas veces quise tener a mi mamá y papá conmigo y de grande sentí esa carencia afectiva, pero después me di cuenta que mi familia es y será el Hogar de Niñas “Las Creches”, pocas veces uno puede decir que tuvo 80 hermanas y 5 mamás (tías).

Mi testimonio lo doy como una forma de agradecer de corazón el amor, cariño, dedicación, que se me entregó como persona digna, gracias a esto, soy quién soy, una persona transparente, fuerte, luchadora, alegre, que me paro firme frente a la adversidad y salgo adelante día a día con mucha alegría y ganas de vivir. Por sobre todo cuidar a mi familia que se compone de tres pequeños niños Vicente, Carolina, Julieta y mi marido que es un pilar importantísimo para mí un excelente compañero que ha sabido ganarse mi corazón y confianza.

Gracias mil veces gracias por todo.

Carolina Araya.